martes, agosto 16, 2005

La Herencia

Aquí otro sueño interpretable para aquellos que gustan de buscar información o explicaciones.

Estaba yo tranquilamente sentado en casa y siento sonar el timbre. Voy a ver quien es y veo a un señor muy formal. Abro la puerta y pregunto quien es.

El señor en forma muy solemne me viene a decir que un familiar lejano había muerto y que mi nombre estaba en su herencia y que él estaba conmigo porque es el abogado encargado de garantizar que todo el proceso se realice sin inconvenientes.

Yo muy sorprendido porque no sabía quien había muerto y no encontraba relación entre yo y ese señor que me había heredado todo. Sin embargo, todos los antecedentes que tenía el abogado correspondían a mí sin duda alguna. Decidí acompañarlo.

Después de un largo viaje en su auto veo a la distancia una casa gigantesca, era una mansión pero muy mal mantenida. Puedo observar que el vehiculo en el que voy va directamente a esa casa. Se abre un portón de fierro y el vehiculo entra a la propiedad.


Nos detenemos frente a la puerta principal y caminando entramos a la casa.

El abogado con mucho entusiasmo me muestra la casa y me dice que esta casa es la herencia que me han dejado. Yo observo manteniendo silencio, pero realmente no me agrada lo que veo. Pienso en que esta casa es un verdadera mierda y puedo darme cuenta que si bien fue una casa espectacular durante algún lejano pasado, ahora no tenia valor y que para mi iba a ser mas un gasto que beneficios. No encontraba el momento de decirle al abogado que no me interesaba tener esa casa.

La casa estaba en ruinas, el piso con hoyos, mal oliente y con evidentes marcas de incendio en algunas piezas.

Cuando el abogado dejó de hablar y me pregunta lo que opino, le digo: “No entiendo porque tanto entusiasmo en mostrarme esta casa porque realmente es una mierda, esta casa no vale nada y ni siquiera es habitable”. El abogado sonríe y me dice: “Discúlpeme pero esta casa no es toda la herencia, esta es la casa de la primera generación de la familia, la otra casa está atrás”.


Con un suspiro de alivio dije: “Ahh!, que bien, veámosla”.

Salimos por la puerta de atrás de esa gran mansión en ruinas y veo otra casa más pequeña pero no en mejor estado. Era evidente que la familia había ido construyendo casas en el mismo terreno y que cada generación construía a unos 200 metros atrás de la otra casa. Se notaban las diferencias en la arquitectura. La primera casa era de piedra y muchos adornos clásicos de la época en que fue construida. La segunda casa era mas pequeña pero notaba unos 40 años entre una y la otra.

Mientras nos acercábamos trataba de encontrarle algo bueno a esta segunda casa, pero era imposible ver algo que valiera la pena. Yo seguía pensando que ambas casas eran solo gasto y que con mi miserable sueldo no podía mantenerlas. Ni para leña servían.

En esta ocasión no alcancé a comentarle al abogado lo que opinaba, él me miró y ya no tan entusiasmado me dice: “¿Tampoco le gustó?” y agrega “No se preocupe la casa es la que está atrás de esta”.

Yo ya no muy entusiasmado, esperaba ver otra casa en ruinas. Para sorpresa mía, la tercera casa era como de los años 70, una casa nada de modesta, bastante grande, de 2 pisos y construida en forma escalonada bajando de la colina donde estaban las otras dos.

La parte mas baja de la casa tenia una terraza gigantesca en la que se realizaban eventos.

Esta casa estaba amoblada y se notaba que hasta hace poco tiempo alguien vivía ahí. Esta casa me gustó, ya estaba feliz.

De pronto veo pasar algunas personas que me sonreían. Yo no entendía quienes eran ellos y los sigo. El abogado siempre a mi lado. De pronto estoy mirando hacia la terraza de la casa y veo a unas 100 personas muy contentas y esperándome para una bienvenida. Le pregunto al abogado ¿Quiénes son ellos?, él me contesta “son los empleados de la casa”.

Uffff, yo no tengo plata para mantener las otras casas y mas encima tengo que pagarle a todos los empleados.

El mundo se me venia abajo, podía ver las esperanzas que tenía la gente en hacerme sentir a gusto, ya que me esperaban con una gran banquete y muchas sonrisas para el nuevo patrón.

No sabía como mantener todo sin tener que despedir a toda la gente, ¿Qué hacen 100 personas en una casa?, ¿no será mucho?.

Muy preocupado, tratando de aclarar lo que estaba sucediendo y lo que iba a hacer; caminé hasta el final del patio y el abogado junto a mi solo observando. Yo miraba en forma panorámica a un montón de gente celebrando, la mejor fiesta, podía ver las tres casas y no sabia que hacer.

Le pregunto al abogado, ¿Cómo mantengo todo esto?, ¿a que chucha se dedicaba mi pariente para poder mantener todo esto?.

El me mira y dice “mira hacia atrás”.

Me doy vuelta lentamente y para mi sorpresa veo una maestranza de trenes. ¡Estaban construyendo trenes!, se podía ver gente trabajando con soldadura, armando piezas, ensamblando ruedas.

Mi respuesta inmediata fue: “Trenes, hago trenes, ¿Qué se yo de trenes? , ¡Soy informático!”


….desperté sobresaltado.

4 comentarios:

seok4 dijo...

la media volá...

paula dijo...

me ha gustado mucho tu bloger..

felices sueños!! y dulces pesadillas!!

Anónimo dijo...

los sueños....sueños son... pero cuando dejamos de tener sueños... dejamos de vivir.... son precisamente eso sueños los que mueven al mundo.... esos sueños inalcanzables nos plantean nuevas metas...
sigue adelante

SHINE ON....
sige brillando compadre

AKAHANGA dijo...

... me gusta soñar..pero hace mucho que no anoto un sueño....los tuyos son complejos y vivos...que bueno recordar tanto detalle... el de flash esta genial....

suerte