viernes, diciembre 22, 2006

El Ascensor de roca

Un sueño muy particular.

Hace pocos días me cambié a un nuevo y hermoso departamento en el edificio más alto de la ciudad. Tengo una hermosa vista y una terraza que parece un patio.
Mientras observo el panorama recuerdo que estoy en un piso muy alto y que debo tener cuidado con el viento porque a esa altura es fuerte y me puedo volar. Recuerdo que vivo en el piso 94 y subitamente miro hacia abajo. No veo el suelo y me agarro fuerte de la baranda. ¡¡Ouchh es alto!!.

Unos amigos me van a visitar, aunque se que son mis amigos no los reconozco o asocio con alguien que conozca. Solo me alegro que estén en mi casa. Ellos traen unas cajas y ahi comienza el problema.

El ascensor del edificio es algo extraño. Es una columna de piedra que sube y baja. No es que haya que esperar a que llegue el ascensor, sino que hay que saltar a él mientras pasa y observar si va subiendo o bajando.

Otro inconveniente del ascensor es que esa columna no es muy grande, 40x40cm y en su trayecto pasa por unos agujeros de las mismas dimensiones.
Solo pienso que si subo a él no cabré con una caja y también pienso en que mi amigo más gordito tampoco pasará por el agujero entre piso y piso por el que pasa el ascensor.
Estuve mucho tiempo mirando como funcionaba ese extraño ascensor, no entendía la forma en que entraban los muebles y pensaba que si bien mi nuevo departamento era hermoso no podría hacer cambios y nadie me iría a ver por lo complicado.

Pensé en que debía haber otra forma de subir, algo como un ascensor de servicios. Le pregunté a un sujeto que bajaba del ascensor y me dice: claro está por afuera.

Voy a ver el ascensor de servicio y es una "cinta sin fin" (como escalera eléctrica pero sin escalones). Además sube como una espiral y es muy lenta.
Me subo a ella con la caja y mis amigos. La cosa es realmente lenta y además hay que abrir puertas a medida que sube. Además vivo en el piso 94 a esta velocidad llegaré a mi depto en 2 semanas. No sirve, me enojo y garabateo a los arquitectos.

Me bajé y fuí nuevamente al ascensor y me arriesgo a subir con caja y todo. Realmente no se si quepa o que al subir no quede atorado entre piso y piso. Realmente no se, solo me subo y cierro los ojos. En un instante ya estaba en mi departamento.

Jamás entendí como funcionaba ese ascensor.

domingo, diciembre 17, 2006

Una larga carrera

Estoy con alguien que no conozco mirando una carrera de vehículos, es una especie de Rally con vehiculos 4x4 y otros engendros armados por piezas; vehículos extraños.
Le pregunto a la persona a mi lado por el significado de la carrera y cual es el premio. Él se enconge de hombros y me dice que solo sabe que la carrera la gana aquel que estén mas tiempo corriendo pero sin tomar agua o comer. Es decir que aquel que esté mas tiempo en movimiento sin beber agua o comer gana.

Encontré que era una extraña competencia pero tenia interés en saber que premio había por realizar esa tontera. Al terminar de pensar en eso me puse a correr, trotar. Luego veo que otra gente también corre por el mismo premio.

Mientras corría me encontraba con gente en el camino que me saludaba y animaba. A algunos los conocía y otros me conocían a mí. Ya llevaba 3 días corriendo y para mi sorpresa notaba que no estaba agotado.

Mientras corría podía saber que había menos gente en la competencia, la gente me lo hacía saber, pero ya me estaba aburriendo del paisaje. De alguna forma sabía que había pasado muchas veces por el mismo lugar y se me hacía monótono seguir corriendo.

A lo lejos veo una barrera que decía "No pasar" y al otro lado de ella se veía un prado muy bien cuidado. Seguí corriendo y pasé esa barrera.

Mientras corría por el prado comienzo a notar que corro sobre una huella en la tierra, es un tenue sendero que decido ver donde me lleva.

A lo lejos comienzo a ver desechos metálicos, se ve como un montón de basura de guerra. Luego de un tiempo observando sin parar de correr veo que es un cementerio de aviones.

Es un cementerio de aviones muy ordenado y con césped muy bien mantenido bajo ellos.

Sin dejar de correr sigo observando todo lo que pueda. De pronto aparece de no se donde un viejo amigo que se alegra de verme y como hace muchos años atrás se alinea para correr conmigo. Me dice : "otra vez corremos juntos".

Él me acompañana por algunos metros y luego se despide solo alejándose.

Otra vez observo que el camino se me repite, estoy regresando por el mismo sendero pero en sentido contrario que antes. La carrera estaba finalizando y yo corría en una dirección desconocida pero sabiendo que era la correcta.

En el camino aparecen dos chicas que me señalan con el dedo cuando paso. Ellas me conocen aunque yo no a ellas. Me animan a terminar y yo siento mis pies más livianos que nunca.

¿cual es el premio? ...no lo se.